
Como
el santuario más organizado, el de mejor asistencia
y el de mayor acogida entre los peregrinos, fue escogida
la Basílica del Señor de los Milagros de
Buga en 1996. Ese mérito no es solo obra de los
redentoristas, sino de toda la feligresía.
Un
templo con 127 años de historia
Desde
1875 se promovió la construcción de la
Basílica. Los primeros en dirigirla fueron el
superior de la comunidad Redentorista, padre Alfonso
París y tres hermanos de esa congregación.
Los trabajos duraron 16 años. Se requirieron
120 arrobas de cal. El área total del templo
es de 2.088 metros cuadrados.
Construido
por tres hermanos redentorista alemanes: Juan hizo los
planos; Silvestre ejecutó la obra y Urbano quemó
la cal en Vijes. El 2 de agosto de 1907 se consagró
el templo; el 13 de julio de 1937 fue erigido en Basílica
Menor. El costo total de la Basílica en 1907
fue de 10 millones de pesos.
El
acarreo del material fue en gran parte obra de las damas,
caballeros y niños de Buga que organizaron mingas.
Para ello, trajeron en bateas y demás utensilios
domésticos piedras, arena y grava desde el río
Guadalajara.
La
iluminación se realiza con 16 lámparas
de cristal, 182 bombillas y 16 tubos de neón
en el presbiterio. En los arcos centrales y laterales
hay 1.120 bombillas ornamentales. En Colombia es el
lugar sagrado que más dispone de energía
para su iluminación.
Las
torres miden 45 metros de altura, 72 metros de largo
del templo por 29 de ancho. El reloj de la torre da
la hora desde el 18 de marzo de 1909.
El
templo cuenta con cinco campanas
La campana del Milagroso, que da la nota mi, pesa 1.111
kilogramos; la del Perpetuo Socorrro, que emite el fa
sostenido, pesa 778 kilogramos; la campana consagrada
a la memoria de Santa Teresita del Niño Jesús,
y que da la nota sol, pesa 548 kilogramos.
Entre
tanto, la más pequeña pesa 298 kilogramos
y la Monumental, construida en 1955, pesa tres toneladas.
Terra
Colombia / El
Tiempo
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